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sábado, 26 de octubre de 2013

Inseparables

Las amistades, como son a veces, ¿verdad?

Inseparables
-De esa es de la que tú no quieres hablar, pero yo nunca la olvidaré. Éramos unos críos, y me salvaste la vida –recordaba el anciano a su inseparable compañero, mientras removía lentamente su taza de café.-Sé que la modestia es una virtud, pero en exceso puede llegar a ser un defecto –continuó, apurando su taza hasta el fondo.
El reloj de la cocina marcó las seis, y el anciano se puso en pie.-Anda vamos, que empieza nuestro programa favorito. ¡Ya te has vuelto a dejar el café entero! -rezongó. Y con sumo cuidado, levantó el esqueleto de su amigo para trasladarlo al salón.

lunes, 7 de octubre de 2013

Batallas perdidas

Llevaba tiempo sin escribir ningún micro-relato. Este fue el de la semana pasada,  tenía un comienzo un poco complicado que me ha llevado a otra época. En fin...

Batallas perdidas
A grandes zancadas sobre las olas el gigante “rompe-huesos” trataba de alcanzar la costa. Allí, en la orilla, le esperaban al menos un millar de enanos dispuestos a defender su reino, como todos los años. Su líder, barba roja y hacha en mano, frunció el ceño. No podía comprender cómo el gigante insistía en atacarles, cuando todos los años salía derrotado. Saltando una y otra vez sobre un mar enfurecido, “rompe-huesos” se aproximaba a gran velocidad. De repente se detuvo, y mirando a todos esos enanos, se preguntó cómo seguían dispuestos a sacrificar cientos de compañeros. Se encogió de hombros, y la batalla comenzó.

miércoles, 26 de junio de 2013

A ver si un día me atrevo

Vosotros, ¿qué deporte practicabais de chavalines, que ahora  ya no practicáis y echáis de menos?.  Yo me atrevo con el baloncesto.

A ver si un día me atrevo.
Desde entonces papá ya nunca juega con él. Lo dejó allí colocado, en el rincón de sus cosas, ocupando un lugar de honor entre la foto dedicada de Jordan y la medalla de plata que ganó en aquella competición. No sé si le duele más la rodilla o no haber podido terminar aquel partido, pero desde que dejó de jugar está más contento y pasa más tiempo con nosotros. A veces me paso ganas de coger su balón y ofrecerle a papá un partido.

domingo, 16 de junio de 2013

Mini-Micro-relatos

En esta ocasión hemos intentado hacer dos mini-micro-relatos, partiendo del mismo inicio. A ver si os gustan. Eso sí leerlos no os va a llevar mucho tiempo

Mirada Envenenada
Ordenaron colocarle una venda en los ojos que bajo ningún concepto se podía retirar, y sin embargo lo hicimos por no escucharle suplicar. Ahora somos nosotros los que suplicamos

Fatalidades
Ordenaron colocarle una venda en los ojos, no colocarle los ojos en una venda. Ahora no tendré más remedio que matarle

domingo, 26 de mayo de 2013

Sentenciado

Seguimos intentándolo. Esta vez nos ha salido la vía judicial.
 
Sentenciado
 
El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada, aunque su gesto continuaba serio, y el porte altivo. Hasta escuchar la sentencia no había dado muestras de arrepentimiento por los crímenes cometidos. El fiscal se acercó a él con cautela, y tras observarle con detenimiento levantó la cabeza diciendo: “Señorías, efectivamente el reo ha fallecido”.

viernes, 17 de mayo de 2013

Verdugo y víctima

Este es otro de los micro-relatos que he presentado a "relatos en cadena", de la cadena SER. y que no ha sido seleccionado. La frase de inicio me pareció de las más complicadas hasta a ahora. Para la semana que viene tenemos que preparar uno que comience por: "El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada". 

Verdugo y Víctima

Disfrazado de vendedora de manzanas el presidente compareció ante la prensa. No tenía mucho que decir y sí mucho que callar. Cumpliendo a la perfección con su papel, había convertido el país donde vivía en un lugar envenenado del que todos querían huir. Pero en el país del todo vale algunas personas siguieron creyendo en la honestidad y la honradez, y aunque algunos no lo entendieran, lograron salir adelante y construir una vida mejor. Y el presidente dejó de ser presidente, víctima de su fruta podrida

sábado, 19 de enero de 2013

Ignorancia

A veces la ignorancia hace que las personas sean inconscientes de muchas cosas y me atrevería a decir que crueles, como en el micro-relato que esta semana os dejo

Ignorancia

A ver si consigue así que papá no haga más el indio. Desde luego, es que desde por la mañana no paraba quieto, de un lado para otro de la casa, haciendo esas muecas, echándose la espuma de afeitar por el pelo, y balbuciendo como un niño pequeño. Míralo que tranquilito está ahora, conectado a esa máquina. Lástima que no puedan bajar el volumen a ese pitido continuo.

jueves, 3 de enero de 2013

Un record sacrificado


¿A que alguna vez jugasteis de pequeñitos a eso de ver quien aguanta más sin respirar?. ¿Y a las naves espaciales?. Recuerdo una...

Un record sacrificado.

¿Qué hace ahí fuera Lucas arañando la ventana?. ¡Si el aire fuera del módulo explorador es irrespirable!. Míralo, parece cada vez más desesperado, ya tiene la cara roja y todavía sigue haciendo aspavientos. Por más que le digo que no se ponga nervioso… En fin, ya espabilará. ¿Y ahora para que querrá ese martillo?. ¡No!, no lo hagas, no golpees la ventana!. Y ¡¡¡crass!!! el suelo lleno de cristales. ¡Mamá, Lucas ha vuelto a romper la ventana del sótano!. Y entre pescozones y tirones de orejas, Lucas, en señal de victoria, me enseña en su cronometro como ha batido el record de aguantar sin respiración

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Deliciosas magdalenas


Bueno, pues en estas fechas de estar calentito en casa, acurrucadito con la familia, dejando llenarse el espíritu de ese yo que sé especial y deseando que dure todo el año, siempre hay alguien qué te saca del letargo y que dice: ¿y si os hago unas magdalenas? Si es que la quiero con locura y eso que cuando nos casamos no hacía magdalenas.

Deliciosas magdalenas
“No, claro que no queremos perdérnoslo”. Los niños seguían mirando con ilusión. “¿Por qué mamá llama a las magdalenas con ese nombre tan raro?”. En la mesa de la cocina aquella mezcla deliciosa preparada. “¡Crema de mantequilla! ¿Nos dejarás chuparnos los dedos?”. Con una sonrisa, la madre apaga el horno y juntos se ponen a adornar. Luego más sucios que limpios, tienen que dejar enfriar, así que abren la puerta de la cocina y se van. Pero al cabo de un poco los niños regresan sigilosos, y uno de ellos, alargando su mano me da el primer mordisco.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Bochorno adolescente


Bueno, pues como os prometí la semana pasada, el micro-relato de esta semana es un poco diferente a la línea que venía siguiendo. Espero que os guste.

Bochorno adolescente.
“¡Con cuidado para que no se les caigan los alfileres!”. Así fue como el sastre, de aires amanerados, le dijo a mi prima Puri que se probase el vestido de novia. Pese a mis protestas, mi madre me había obligado a soportar aquel bochornoso espectáculo. “No tengo con quién dejarte”, me había dicho. ¡Ni que fuera tan pequeño!. Tras toda la tarde allí sentado, pensando qué decir a mis amigos, fue cuando a mi prima Puri se le cayeron los alfileres, y yo, entre avergonzado y sorprendido, pude ver por fin mi primer par de tetas, mientras mi madre trataba de taparme los ojos.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Separaciones

Déjala a ella que sea pájaro y conviértete en el aire que sustente su libertad. Déjala a ella que sea león y conviértete en la tierra en la que crezca su espíritu. Déjala a ella que sea delfín y conviértete en el mar en el que navegue su vida. Déjala a ella ser, porque solo siendo se aprende a vivir, y solo viviendo se aprende a ser. “Papá ¿estás enfadado?”. ¿Enfadado? No. Sorprendido de no saber dónde estaba yo mientras ella estaba creciendo. Y al darle un abrazo cariñoso, mirando la foto de su madre, me preguntaba qué otras cosas me habría perdido.

sábado, 17 de noviembre de 2012

ODIO

Odio, es un segundo micro-relato que comienza igual de traición. Fue una idea que me pasó por la cabeza y que no he podido evitar publicar.

ODIO

Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. Era la señal: el vil y cobarde asesino está al acecho en la oscuridad de la noche. Su método: el despreciable tiro en la nuca. “¡Hijo de puta! No te saldrás con la tuya”. La víctima salió del coche. Sentí su miedo desde la distancia, y pude escuchar la respiración acelerada del asesino. Pensé en la familia del hombre, sus hijos, su esposa. Cargué el arma, me acerqué a él y con un rápido movimiento le encañoné: “no te muevas hijo de puta”. Lloré al ver como apenas un niño, me traspasaba con una mirada de profundo odio

TRAICIÓN

Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. La obscuridad de la noche apenas me permitía distinguirla. Creí ver su silueta deslizándose hacia la sala de las obras más valiosas. Con cada latido, mi respiración se entrecortaba, mientras contaba hasta treinta. Sentía como mis manos temblaban cuando llegó el momento. Pulsé el botón y nada ocurrió. Iba a pulsarlo con más fuerza, cuando me sobresaltó el estruendo de unas sirenas y el deslumbramiento de unos focos mientras alguien gritaba que levantase las manos. Allí estaba ella, mirándome con una sonrisa de triunfo en su rostro: tan hermoso y atractivo su cuerpo, como despreciable y traicionera su alma.

FUEGO Y FRÍO


Os tengo que contar que últimamente me ha dado por escribir algunos micro-relatos, e incluso me estoy atreviendo a hacerlos participar en algún concurso. Así que los iré compartiendo con vosotros.

El primero que hice se llama Fuego y Frío, y me salió así tal cual. Debo aclarar que fue escrito antes de la desgracia del Madrid Arena, así que por favor, nada tiene que ver con ese suceso, y espero que nadie se sienta molesto por la historia, ha sido una casualidad.


FUEGO Y FRÍO

- ¡A la cola, como todo el mundo! - El aire irrespirable, el calor insoportable, los ojos me escocían. Allí estaba aquella harpía, bloqueando la salida, tratando que todos nos pusiésemos en fila india, exigiendo calma en medio del pánico.

Un empujón inocente hizo que perdiese el equilibrio, un golpe en la nuca le hizo enmudecer. Rígida y fría entre aquellas llamas. Empujé las puertas con todas mis fuerzas, me dejé inundar por el aire fresco de la madrugada, mientras a mi espalda sentía el miedo de los que seguían dentro.

Y escapé, escapé corriendo hacía ninguna parte, preguntándome que era lo que había sucedido.