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jueves, 3 de abril de 2014

Secretos infantiles

Volvemos a intentarlo con los micro-relatos.

Secretos infantiles
Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero. Josito cuchillo en mano, me miraba ojiasustado, y a mí de repente me había invadido un gran sentimiento de culpa. "Se lo tienes que decir a papá" le dije para así poder aliviar mi conciencia. Lo habíamos mantenido oculto durante más de un mes, y hoy Josito se había derrumbado cuando papá, mientras desayunábamos, había comentado que en el sótano se oían ruidos como de ratones. No había muchas opciones: ocultar el cadáver del conejo o confesar, vivir o morir. Y decidimos vivir.

viernes, 21 de febrero de 2014

Sucesos vitales

Y allí sigue, en silencio, acumulando polvo, junto al proyector de cine, el barco pirata y la nave espacial. Su navaja nacarada. ¡Cuántas tardes de verano tallando figuritas de madera en el corral! Mientras mamá y las tías veían pasar el tiempo parloteando, él combatía el calor con una buena limonada. ¡Y vuelta a tallar!. Luego aparecía la Juani, hermosa y exuberante, y él se quedaba embobado mirándola.  Y así tarde tras tarde, todos los días. Hasta el mes pasado, que la Juani, por apresurada o nerviosa, se acercó demasiado y tropezó, clavándose la navaja y falleciendo en sus brazos. Y él, entre aturdido y asustado, supo en ese mismo instante que ya nunca volvería a ser un niño.

jueves, 13 de febrero de 2014

Cómics

-Había brotado, en medio del huerto, un imponente piano de cola.- Mientras Susito le contaba a papá con entusiasmo los detalles de su nuevo cómic, mamá, botella de whisky en mano, le daba ánimos desde el lujoso salón. -¡Muy bien Susito!  Escribe historias y véndelas.
Pero papá estaba distraído. Seguía con la mirada a nuestra cuidadora. Ella de vez en cuando se volvía hacia él haciéndole un guiño, para luego agacharse a recoger alguna cosa. Y él, le correspondía con una sonrisa.
Yo, harta de todo, decidí desaparecer e irme, no sin antes acabar con todos, menos con Susito. Veinte años más tarde, me siguen gustando sus cómics.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Cosas que merecen la pena

Lo que siembras hoy lo recogerás mañana, y los mejores recuerdos te harán sonreír en un futuro que no está tan lejos como a veces puedes imaginar.

Cosas que merecen la pena
“Sí, papá, pero, ¿y esa?.” Los ojos grandes como platos, la nariz pegada al escaparate y en la boca una gran sonrisa de la que salía a borbotones tanto vaho como ilusión. Al otro lado una simple bicicleta. No me pude resistir y a pesar de las dificultades entramos en la tienda. Todavía hoy, cuando viene a verme al centro, me recuerda que ese fue el mejor cumpleaños de su vida.