miércoles, 10 de julio de 2013

Un día gris

Gris. Un día gris. Un día de esos en los que, de repente sientes que ya no te quedan fuerzas. Luchas y luchas, no importa lo que suceda. Te caes y te levantas. Te vuelves a caer y te vuelves a levantar. Así tantas veces como sea necesario. Tratas a la vida de tú a tú,  con tu actitud, con tu esfuerzo. Le dices que no importa lo que te ponga delante.  A veces justa, las más injusta. Y cuando llevas un gran camino recorrido, de pronto otro revés y vuelves a estar allí donde estabas, muy al principio. Eres consciente de todo lo que habías peleado, eres consciente de lo que vas a tener que pelear: ya lo has estado aquí antes. Tu cuerpo y tu mente miden sus fuerzas. Mientras, la vida, la muy hija de puta, te mira directamente a los ojos y te pregunta, ¿cuanta energía te queda aún?. ¿Vas a volver a intentarlo?.  Y tú entre agotado y amedrentado, sabes muy dentro de ti que no. De repente, la ilusión por las cosas ha desaparecido. ¿Para qué esforzarse? ¿Para qué luchar? Y todo deja de importante...

Negro, tu mundo se vuelve negro. Todo está mal. Todo está en tu contra. Mejor no hacer nada, ¿para qué si nada vas a lograr?. Vas dejando de  hacer cosas, aquellas cosas que verdaderamente te gustaban, que te hacían sentir bien. Aquellas que te generaban ilusión. Ahora solo piensas que no las haces porque realmente no quieres hacerlas. No eres consciente de lo que pasa contigo, no te das cuenta. Y te inhibes. Pasas del no quieres al no puedes. No sabes por qué. Te lo preguntas. Pero lo único que sabes es que no puedes. Has olvidado como empezó todo,  y ya no recuerdas...

Blanco, tu mente está en blanco. Has construido un mundo imaginario a tu alrededor, en el que la realidad está distorsionada, o no existe. Solo existe tu mundo.  En tu mente. Construyendo una fábula que sólo tú te crees, y que te hace pensar que  todos desconfían de tí, que nadie te ayuda, que nadie te quiere. Crees que lo único que haces es estorbar, que no sirves para nada. Los demás no se dan cuenta que lo que realmente te pasa es que no puedes.  Tu entorno se degrada, todo son enfrentamientos, nada está bien, todo son quejas y poco a poco arrastras a los demás a ese mundo que tu has creado.

Si alguna vez tienes un día gris, no dejes que mañana se convierta en un día negro. Sigue peleando, sigue luchando, por ti, por las cosas que realmente importan. Simplemente trata cada día de ser mejor persona, y harás felices a los demás. La vida consiste en eso, en vivirla. Como la vivas depende mucho de tí.

miércoles, 26 de junio de 2013

A ver si un día me atrevo

Vosotros, ¿qué deporte practicabais de chavalines, que ahora  ya no practicáis y echáis de menos?.  Yo me atrevo con el baloncesto.

A ver si un día me atrevo.
Desde entonces papá ya nunca juega con él. Lo dejó allí colocado, en el rincón de sus cosas, ocupando un lugar de honor entre la foto dedicada de Jordan y la medalla de plata que ganó en aquella competición. No sé si le duele más la rodilla o no haber podido terminar aquel partido, pero desde que dejó de jugar está más contento y pasa más tiempo con nosotros. A veces me paso ganas de coger su balón y ofrecerle a papá un partido.

domingo, 16 de junio de 2013

Mini-Micro-relatos

En esta ocasión hemos intentado hacer dos mini-micro-relatos, partiendo del mismo inicio. A ver si os gustan. Eso sí leerlos no os va a llevar mucho tiempo

Mirada Envenenada
Ordenaron colocarle una venda en los ojos que bajo ningún concepto se podía retirar, y sin embargo lo hicimos por no escucharle suplicar. Ahora somos nosotros los que suplicamos

Fatalidades
Ordenaron colocarle una venda en los ojos, no colocarle los ojos en una venda. Ahora no tendré más remedio que matarle

domingo, 26 de mayo de 2013

Sentenciado

Seguimos intentándolo. Esta vez nos ha salido la vía judicial.
 
Sentenciado
 
El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada, aunque su gesto continuaba serio, y el porte altivo. Hasta escuchar la sentencia no había dado muestras de arrepentimiento por los crímenes cometidos. El fiscal se acercó a él con cautela, y tras observarle con detenimiento levantó la cabeza diciendo: “Señorías, efectivamente el reo ha fallecido”.

viernes, 17 de mayo de 2013

Verdugo y víctima

Este es otro de los micro-relatos que he presentado a "relatos en cadena", de la cadena SER. y que no ha sido seleccionado. La frase de inicio me pareció de las más complicadas hasta a ahora. Para la semana que viene tenemos que preparar uno que comience por: "El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada". 

Verdugo y Víctima

Disfrazado de vendedora de manzanas el presidente compareció ante la prensa. No tenía mucho que decir y sí mucho que callar. Cumpliendo a la perfección con su papel, había convertido el país donde vivía en un lugar envenenado del que todos querían huir. Pero en el país del todo vale algunas personas siguieron creyendo en la honestidad y la honradez, y aunque algunos no lo entendieran, lograron salir adelante y construir una vida mejor. Y el presidente dejó de ser presidente, víctima de su fruta podrida

sábado, 19 de enero de 2013

Ignorancia

A veces la ignorancia hace que las personas sean inconscientes de muchas cosas y me atrevería a decir que crueles, como en el micro-relato que esta semana os dejo

Ignorancia

A ver si consigue así que papá no haga más el indio. Desde luego, es que desde por la mañana no paraba quieto, de un lado para otro de la casa, haciendo esas muecas, echándose la espuma de afeitar por el pelo, y balbuciendo como un niño pequeño. Míralo que tranquilito está ahora, conectado a esa máquina. Lástima que no puedan bajar el volumen a ese pitido continuo.

jueves, 3 de enero de 2013

Un record sacrificado


¿A que alguna vez jugasteis de pequeñitos a eso de ver quien aguanta más sin respirar?. ¿Y a las naves espaciales?. Recuerdo una...

Un record sacrificado.

¿Qué hace ahí fuera Lucas arañando la ventana?. ¡Si el aire fuera del módulo explorador es irrespirable!. Míralo, parece cada vez más desesperado, ya tiene la cara roja y todavía sigue haciendo aspavientos. Por más que le digo que no se ponga nervioso… En fin, ya espabilará. ¿Y ahora para que querrá ese martillo?. ¡No!, no lo hagas, no golpees la ventana!. Y ¡¡¡crass!!! el suelo lleno de cristales. ¡Mamá, Lucas ha vuelto a romper la ventana del sótano!. Y entre pescozones y tirones de orejas, Lucas, en señal de victoria, me enseña en su cronometro como ha batido el record de aguantar sin respiración